Historia de La Villa de Espeja y sus cosas notables
  1. Introducción
  2. Evolución Histórica de la Villa de Espeja
    1. Prehistoria
    2. Espeja Prerromana
    3. Roma
    4. Edad Media
    5. Edad Moderna
    6. Edad Contemporánea
    7. Apéndice: Censos de Población
  3. Curiosidades
  4. Manifestaciones Artísticas
    1. El Convento de Jerónimos
    2. Las Iglesias Parroquiales
    3. Imaginería
  5. Bibliografía
4.- Manifestaciones Artísticas

4.2. LAS IGLESIAS PARROQUIALES

 Las iglesias de nuestros pueblos no destacan, precisamente, por su elevado valor artístico; todas ellas de pequeño tamaño, desprovistas de elementos decorativos al exterior y con interiores casi siempre encalados para acabar de eliminar el más mínimo atisbo de riqueza estética.

    Destaca entre todas ellas la de Espeja, advocada a Nuestra Señora de la Asunción. Es un edificio de una nave, dividida en tres tramos -incluida la capilla mayor- separados por potentes arcos fajones moldurados con escaso relieve. Las bóvedas son de terceletes con claves en todos los cruces representando el anagrama de Cristo, cruz de San Andrés, florones ....

    En el lado del evangelio, junto a la capilla mayor, se desarrolla la sacristía, posterior a la edificación de la iglesia y cubierta con bóveda estrellada.

   En el lado de la epístola se abre una capilla menor, de nulo valor artístico, realizada en 1.749 para alojar una serie de retablos menores.[1]

   Al exterior ofrece labor de mampostería en casi toda la fábrica, excepto en la capilla mayor que luce buena sillería de arenisca. En el presbiterio, lado de la epístola, se abre un ventanal de parecidas características al que subsiste en el hastial  del convento, moldurado en arco de medio punto. La portada, de una sencillez insultante, es de dovelas muy amplias y tan solo trabajadas con finas molduras que se prolongan por las jambas.

   Para finalizar su descripción señalar que presenta torre, también de escaso valor, en vez de espadaña y atrio posterior a la edificación del conjunto.

   En la parroquial de Espeja se aprecian claras influencias del Convento, con toda seguridad ambas construcciones son de la misma época y parecido estilo. Presentan un desarrollo similar y elementos formales idénticos.

   Podemos encuadrar este edificio en el gótico final, llamado purista por los historiadores, un estilo que tendrá una larga pervivencia en ámbitos rurales castellanos hasta incluso parte del siglo XVII. El exterior es absolutamente aséptico, norma general en las edificaciones de pequeños pueblos, tan solo el interior nos ofrece un contenido más rico y digno de algún comentario.

   La concepción espacial es renacentista, aunque gran parte de los elementos formales sean plenamente góticos; las bóvedas de terceletes, que desaparecen en los grandes edificios de los centros artísticos, aparecen aquí, y en otros casos, doscientos años después. En resumen, el interior de esta iglesia es una mezcolanza de elementos renacentistas y góticos fruto de un estilo transitivo que pervive en la meseta castellana resistiéndose a renunciar al gusto estético gótico.

   Sabemos  que en la construcción trabajó el maestro cantero Juán Pérez de Ubieto, documentado en la primera mitad del siglo XVI.[2]     

    La parroquial de La Hinojosa presenta dos partes claramente diferenciadas: la cabecera y capilla mayor con bóveda de crucería, adornada con terceletes de las mismas características que la de Espeja. El resto se cubre con cubierta de madera con tejado a dos aguas. Los muros de estas dos partes diferenciadas no encajan perfectamente en su desarrollo; esta iglesia, que debió iniciarse hacia mediados del siglo XVI, sufrió un hundimiento o un incendio en fecha posterior que obligó a reedificarla en forma y estilo diferentes. La cal que cubría las bóvedas de la capilla mayor ha sido picada recientemente dejando al descubierto la sillería lo que embellece notablemente el interior; a ver cuando cunde el ejemplo por los pueblos aledaños.

   La iglesia de Guijosa parece ser del siglo XVIII, se desarrolla en planta de salón y cúpula sobre el altar mayor.

   En Quintanilla de Nuño Pedro nos encontramos con una parroquial de pequeñísimo tamaño, escasa luz y una distribución interior ciertamente extraña. Sobre el altar mayor existe una bóveda de medio cañón, de una antigüedad evidente, que pudiera haberse conservado de una primitiva edificación románica o incluso prerománica; presenta, al mismo tiempo, dos naves diferenciadas que dividen el conjunto en dos espacios distintos, separados por una línea lateral de arcos de medio punto.

   Cerca de Guijosa se encuentra, en un pequeño otero, la ermita de La Cava, situada en las proximidades del despoblado conocido como Las Cabañuelas. Es un edificio de pequeño tamaño que podríamos fechar en los primeros años del siglo XII. Es la única obra de arquitectura románica de los alrededores.

   Desgraciadamente ha sido recubierta de cemento en toda su fábrica, no dudamos de la conveniencia de este refuerzo pero la afea muchísimo.

   Presenta al exterior ábside cuadrangular de clara influencia de la Ermita del Santo Cristo de Coruña del Conde. Lo más destacado es la portada y los canecillos.

   Los canecillos se desarrollan a lo largo de toda la cornisa como es habitual en toda edificación románica. Son tallas bastante toscas evidenciando un carácter puramente rural, se representan róleos, figuras vegetales, algunos lisos ....

   La portada se abre al muro de mediodía. El arco es de medio punto con dos arquivoltas de arista viva y una tercera de baquetón. Las arquiboltas apoyan sobre dos capiteles, el de la izquierda labrado con representación de arpías y el de la derecha representa un centauro en actitud de disparar la flecha hacia atrás. El tema del centáuro se puede encontrar en Tiermes y Caracena.[3]


[1] Según se desprende de la lectura de los libros de carta-cuenta, estaba proyectado hacer otra capilla similar en el lado contrario; de esta forma se conseguiría una total simetría de volúmenes. En los libros de fábrica consta que las obras se iniciaron en 1.790. Es evidente  que, por las razones que sean, la obra se paralizó.

[2] MARTÍNEZ FRÍAS, José María. Op. Cit.

[3] P.I.C.