Historia de La Villa de Espeja y sus cosas notables
  1. Introducción
  2. Evolución Histórica de la Villa de Espeja
    1. Prehistoria
    2. Espeja Prerromana
    3. Roma
    4. Edad Media
    5. Edad Moderna
    6. Edad Contemporánea
    7. Apéndice: Censos de Población
  3. Curiosidades
  4. Manifestaciones Artísticas
    1. El Convento de Jerónimos
    2. Las Iglesias Parroquiales
    3. Imaginería
  5. Bibliografía

2.- Evolución Histórica de la Villa de Espeja

2.4. EDAD MEDIA

2.4.1.  VISIGODOS

     No se encuentra en la comarca de espeja ningún vestigio inequívoco de poblamiento visigodo y, sin embargo, hay indicios razonables para suponer que hubo un grado de ocupación importante.[1]

   El mundo romano entra en un claro retroceso a partir de finales del siglo III y principios del siglo IV por razones que no es necesario mencionar en este trabajo.

   A mediados del siglo V, los visigodos aparecen asentados en buena parte de la Hispania romana. El mundo visigodo se caracteriza por el auge de la vida rural frente a la preeminencia de la vida ciudadana del imperio romano.                                 

   En el caso específico de Espeja y su entorno, vemos que los antiguos vicos romanos, ya estudiados anteriormente, continuaron su actividad económica y su vitalidad en época visigoda. Ya hemos mencionado antes, que tanto en Los Casares como en Santo Venia o El Berral la pervivencia de su población se mantuvo hasta la Baja Edad Media.

   Todo esto supone una prueba evidente del asentamiento en antiguas tierras romanas de esta nueva oleada de pueblos germanos, que van a desarrollar una forma de vida rural fundamentalmente agraria.

    Los únicos vestigios materiales visigodos son fragmentos de cerámica, muy numerosos, que aparecen mezclados con  materiales romanos y bajo medievales, sobre todo en Los Casares y Santo Venia.                                                                              

                   2.4.2.  ETAPA CONDAL

      A principios del siglo VIII la debilidad del reino visigodo, propiciada por la gran decadencia de su corte, minada por las luchas dinásticas, las corrupciones y las traiciones, van a conformar un excelente caldo de cultivo para que se produzca la invasión musulmana de la península.                            

    En el año 711, las ordas musulmanas van a cruzar el estrecho y con una resistencia anecdótica por parte de la corte goda, en muy pocos años van a ocupar de norte a sur todo el antiguo reino visigodo.

    En las montañas asturianas se concentrará el único foco de resistencia al empuje moro. Un foco de resistencia formado por elementos locales montañeses a los que se han unido exiliados visigodos huídos al norte.                                                            

   En el año 718 tiene lugar la batalla de Covadonga, acontecimiento histórico adoptado por todos los autores como el inicio de ese período de nuestra historia que conocemos por Reconquista.

     La Reconquista es un período dilatado de tiempo en el que se alternan periodos de gran virulencia guerrera, con otros de mayor tranquilidad e incluso de pactos y treguas. El sentido mismo de la Reconquista es el afán de expansión de ese antiguo reducto asturiano. No se trata pues de restaurar y reconquistar el antiguo reino visigodo que ya ha caído en el olvido. Más que reconquista deberíamos hablar de conquista cristiana.

   Esta conquista de tierras cada vez más al Sur, va a ir generando nuevos centros de poder  cada vez con mayor entidad: primero el Reino Astur, más tarde el Reino de León, el Condado de Castilla, etc

   Los reyes asturianos y leoneses, junto con los condes de Castilla van a ser los protagonistas de esta reconquista, tanto en el terreno político-militar como en el económico y social. Ellos mismos van a ser los encargados de fundar aldeas, repoblar tierras, roturar campos y también, van a ir gestionando y asentando las relaciones sociales y políticas de estas nuevas comunidades humanas que se van gestando.

   Vamos a retomar de nuevo la historia misma de la Reconquista. El rey asturiano, Alfonso I, fue un rey guerrero donde los haya y, durante su reinado, fueron frecuentes las incursiones cristianas en territorios del Islam. Estas cabalgadas tenían unos fines específicos no casuales. Alfonso I planeó y ejecutó el plan de devastar una franja de terreno que actuara a modo de frontera natural entre los dos mundos enfrentados. Estos hechos se producen entre los años 739 y 757, y la mecánica era muy simple: la población del valle del Duero era trasladada al Norte, a tierra segura de dominio cristiano y luego se arrasaban campos, tierras y aldeas.

   Estos hechos provocaron lo que conocemos como despoblamiento del valle del Duero. Así pues, y ciñéndonos al entorno de Espeja, a partir del reinado de Alfonso I, todas esas aldeas que habían mantenido su vitalidad durante época romana y visigoda van a quedar ahora despobladas y sus campos arrasados.       

    Así pues, en este período histórico, en lo que afecta a Espeja y su entorno podemos distinguir tres fases:

    1.- La ocupación musulmana. Se produce en los primeros años del siglo VIII, probablemente sin ninguna violencia, puesto que la conquista musulmana se caracterizó por ser una conquista pactada con cada ciudad, cada pueblo, cada comarca.

    Según Sánchez Albornoz, Tarik con sus huestes pasaron y ocuparon la comarca de Clunia en el año 713.

     2.- Despoblamiento del valle del Duero. Ocurrido como hemos visto durante el reinado de Alfonso I, de forma completamente planificada y con el intento de establecer una tierra de nadie aplicando la técnica de campos quemados.                         

   3.- Fase de repoblación. Va íntimamente ligada a la Reconquista de tal forma que, a la fase militar de ocupación le seguía inmediatamente la fundación de aldeas con población cristiana y la roturación de campos.[2]

    Vamos a centrar nuestra atención en esta tercera fase que conocemos como repoblación y que va a ser la fase en la que surja, tal y como hoy en día la conocemos, la villa de Espeja.                  

    La conquista y repoblación de las tierras de Espeja  correrá a cargo del conde castellano Gonzalo Fernández, antes del año 912. Se supone que es en este momento cuando se funda la aldea de Espeja y se construye en un montecillo cercano conocido como El Castillo, una pequeña fortificación con una doble función, por una parte, como atalaya de vigilancia y también, como refugio de urgencia para la población de Espeja en caso de contraataque musulmán.                               

    El propio nombre de nuestro pueblo tiene una etimología relacionada con esta fortificación. Espeja deriva de Spelia con el significado de "vigía".[3]                                                                  

   Poco tiempo después de esta fundación serían repobladas las aldeas aledañas de Guijosa, Orillares, La Hinojosa, Quintanilla, que hoy todavía subsisten y también, serían repobladas aquellas aldeas ya citadas en épocas anteriores como Los Casares, Santo Venia o El Ortigal.                      

    Merece la pena hacer ahora un inciso en el desarrollo de este trabajo para hablar de las aldeas medievales en la comarca de Espeja.                                            

   Resulta completamente sorprendente la enorme densidad de aldeas y poblaciones medievales que existieron en nuestra comarca. Sin ninguna duda, las tierras de Espeja estuvieron superpobladas desde época condal, de esta forma hay una especie de continuidad entre el pasado antiguo, ya estudiado, y la época medieval.[4]               

   Creo que la mejor forma de dejar constancia de esta proliferación de aldeas es proceder a su enumeración. Para ello, seguimos los magníficos estudios del profesor Martínez Díez  recogidos en las obras fundamentales de el Libro Becerro de las Behetrías[5] y Pueblos y Alfoces burgaleses de la repoblación.                                                                                                                       

   Antes de nada es menester hacer una aclaración. Las aldeas que ahora vamos a enumerar no necesariamente existieron en época simultánea, aunque buena parte de ellas sí. Lo más que podemos afirmar es la existencia de todas ellas desde el siglo X al siglo XIV.

    1. Espeja: De la que conocemos otras denominaciones antiguas como Spelia, Espelia, Spega o Espexa. Con el significado etimológico ya citado.                                           

    2. Guijosa: En el Libro Becerro  de las Behetrías aparece citado como Guiiosa, con el significado claro de lugar de guijos (guijarros).

   3. La Hinojosa: Aparece en el Libro Becerro como Finoiosa, con el significado de lugar de hinojos.

   4. Orillares: En el Libro Becerro aparece como Ororafes. El significado etimológico es claro, lugar a la orilla.

   5. Quintanilla de Nuño Pedro: Esta aldea nunca perteneció a la jurisdicción de Espeja en época medieval ni moderna. La pertenencia al ayuntamiento de Espeja es muy reciente y trataremos de ello más adelante.

   Estas son las aldeas hoy en día pobladas. Vamos ahora a enumerar las despobladas.          

   6. Costalago: Aparece en la documentación medieval como Costa de Lago,[6] no puedo ubicarla con exactitud debido a la gran extensión que hoy en día tiene la zona conocida como Costalago.

   7. Santo Venia: Despoblado del que ya hemos hablado y hemos dado su situación geográfica al hablar de los yacimientos romanos. El significado etimológico parece derivar de Santa Eugenia. En el Libro Becerro de las Behetrías de 1352, aparece como una aldea poblada. En 1402, cuando se funda el convento de Santa María de Espeja, una de las aldeas que se agregan al convento es Santo Bernat que casi sin ninguna duda corresponde a Santo Venia.                                        

   8. San Asenjo: En el Libro Becerro de las Behetrías aparece como aldea poblada de Espeja con el nombre de Sant Asensio. Despoblado en este siglo aún subsisten algunas casas arruinadas.[7] Está situado a unos 2.000 metros al norte de Espeja.

   9. Las Cabañuelas: En el Libro Becerro de las Behetrías aparece como una aldea poblada de Espeja. Situada en el término de Guijosa, a 700 metros al nor-noroeste, en torno a la actual ermita de La Cava.

   10. Aldea de Suso: Despoblado en el término de La Hinojosa, a 1.300 metros al noroeste, a la derecha y lindando con el río Espejón. Se conocen restos y la memoria de la ermita de Santa Juliana. Allí mismo hay un pago que se conoce actualmente como Diasuso. En el Libro Becerro de las Behetrías aparece como aldea despoblada de Espeja con el nombre de "El Aldea de Suso que llaman Finoiosa".

   11. Berral: Despoblado en el término de La Hinojosa, a 1.600 metros al sur-sureste, a la izquierda y lindando con el río Espeja, a 400 metros aguas abajo del encuentro de los ríos de Espeja y de La Hinojosa. Su nombre indica lugar poblado de berros. Esta aldea probablemente corresponda al Congosto citado en el documento del concilio de Husillos. Ya estudiada por los hallazgos romanos.

   12. Los Casares: Ya citado como yacimiento romano y localizado geográficamente.  

    13. Conventorejo: Despoblado en el término de Espeja, a 3.700 metros al nor-noreste, en la misma divisoria municipal con Hontoria del Pinar, unos 200 metros a la derecha de camino de Hontoria del Pinar a Espeja. Puede corresponder a Costalago.[8]

   14. Ledigo: Despoblado en el término de Espeja, a 2.900 metros al sur, a un lado y otro del río Pilde en el lugar donde cruza el río el camino de Espeja a Fuencaliente. Se conocen restos en el pago llamado San Miguel. Aparece citado en el Libro Becerro de las Behetrías como aldea despoblada. Con anterioridad, en el año 1062, concretamente en un documento del Cartulario de Arlanza, aparece también citado como Letico. Etimológicamente deriva del nombre latino Letus.

   15. Ortigosa: También llamado El Ortigal, ya citado anteriormente y localizado. Para Gonzalo Martínez Díez, este lugar podría ser el mismo que aparece citado como La Vercolosa en el Libro Becerro de las Behetrías. Su significado es claro, como lugar abundante de ortigas.

   16. Pinilla: Despoblado en el término de Espeja, a 2.900 metros al noreste, a la derecha y lindando con el camino que desde Navas del Pinar conduce a Santa María de las Hoyas, unos 300 metros antes de alcanzar la divisoria municipal entre Espeja y Hontoria. Esta aldea puede corresponder a la que en el año 1.088 llaman Mesella en el concilio de Husillos. En esa misma zona hay un pago que tradicionalmente se conoce como Las Mesillas.[9]

   17. Pioza: Despoblado en el término de Orillares, a 2.500 metros al sureste, a la derecha y lindando con la carretera de Orillares a Muñecas, en la desviación hacia la izquierda del camino de Los Castillejos, a unos 500 metros de la divisoria con Muñecas. Actualmente se conoce como La Pioza. Aparece en el Libro Becerro de las Behetrías como Pieça (aldea despoblada).

   18. Pisana: Despoblado en el término de Guijosa, a 1.300 metros al noreste, en la ribera derecha del río Pilde, a 300 metros del mismo y a otros 300 metros al norte del camino que va del convento de Santa María a Espeja. Aparece citado en el Libro Becerro de las Behetrías como aldea despoblada de Espeja.

   Resumiendo, hemos visto como se establece una atalaya en un montecillo, en principio con fines eminentemente militares, y que, al amparo de esta fortificación, se produce el asentamiento de colonos del norte en las proximidades. A partir de ahora, la pequeña atalaya servirá también, como ya he mencionado anteriormente, de lugar de refugio. Pero, ¿quiénes son esos primeros pobladores de Espeja?. La mayoría de los repobladores del valle del Duero provienen de la actual Cantabria, Asturias y País Vasco. Son familias enteras que buscan un nuevo lugar donde vivir y trabajar. La mayor parte de las veces, estos colonos actúan en base a un acuerdo previo con el conde repoblador e incluso con el rey, que cede esas nuevas tierras reconquistadas a cambio de ciertas prestaciones de índole, no ya feudal, sino señorial.

   Fundadas las aldeas de Espeja y su comarca, establecidas las prestaciones de los colonos, inmediatamente se empiezan a roturar los campos y las explotaciones, molinos, campos comunales, etc... y se organiza la vida aldeana.

   Intentar hacer una descripción mínima de Espeja y el resto de aldeas es un ejercicio de imaginación que yo no voy a hacer, aunque, el sentido común me dice que estos primitivos núcleos fueron de muy pequeño tamaño, pues ya hemos visto como la enorme densidad de aldeas hace imposible pensar, en el contexto que tratamos, que estos núcleos fueran de gran entidad. A lo sumo 15 o 20 vecinos por aldea sería la cifra más alta de pobladores en estos primeros años.

   En cuanto a la organización municipal de la aldea en estos años, no tenemos demasiadas noticias pero, sin embargo, sí conocemos la organización administrativa regional, así como las relaciones jurídicas con las instancias superiores.

   En esta primera época de la repoblación, la división administrativa era lo que conocemos por alfoz. El alfoz era un territorio más o menos grande de extensión que dependía directamente de un castillo o fortaleza, -o de una aldea superior con un castillo-, y la autoridad ejecutiva era la figura del tenente del castillo. Más tarde esta figura del tenente pasará a llamarse merino. Espeja y sus aldeas pertenecieron al alfoz de Clunia. Aquí es menester hacer una aclaración: la Clunia romana, como todos sabemos, estuvo ubicada en un cerro elevado al lado de Peñalba de Castro  y desde época visigoda no fue repoblada. Cuando a finales del siglo IX se repuebla la comarca, se funda una aldea y se le da, por tradición, el nombre de Clunia, pero esta nueva Clunia es la actual Coruña del Conde.

   Así pues, Espeja perteneció al alfoz de Clunia-Coruña desde el principio de su fundación.

   La división administrativa en alfoz responde a una necesidad de corte eminentemente militar-defensiva. La situación de las tierras del Duero durante los siglos IX, X y principios del XI es absolutamente inestable y tremendamente peligrosa. Las conquistas árabes y reconquistas cristianas son constantes y alternativas en el tiempo. Las grandes fortalezas de la región: Osma, San Esteban, Gormaz y Clunia, pasan de unas manos a otras de una forma pasmosa. No es para menos, la franja al norte del Duero y su posesión marca el desequilibrio en el conjunto de la guerra entre los dos poderes. En este terrritorio, los dos mundos enfrentados van a mantener un pulso que durará casi dos siglos, de ahí la importancia militar de estos territorios y las constantes luchas por establecer una hegemonía efectiva.

   La última expedición musulmana a la mil veces asediada Clunia se produce en el año 1.007 por parte de un hijo de Almanzor.[10] A partir de esta fecha, y durante unos pocos años, las posiciones avanzadas de los reinos cristianos están fundamentadas en las fortalezas de Espeja y Hontoria.

   En el año 1.060, el rey Fernando I conquista los castillos de Gormaz y Berlanga con lo que la acción armada definitivamente se aleja de estos lares completamente.

   Esta situación de constante lucha, es la responsable de la distribución en alfoces. El tenente del castillo representa pues un jefe militar, ejecutivo y judicial. Por encima de la autoridad del tenente estaría, lógicamente, la del conde de Castilla.                                                                          

   La primera noticia que tenemos de la existencia del alfoz de Clunia es del año 978. Poco después, en el 995, las fuerzas de Almanzor desalojarán a los cristianos y asentarán en ella una guarnición musulmana, con lo que se derrumbaría toda la administración condal de alfoz. Comenzó a restaurarse a partir del año 1.009, cuando el conde castellano Sancho García recuperó la plaza de Clunia y con ella los territorios al norte del Duero.[11]           

    Esta administración en alfoces, va a estar vigente hasta el año 1.035 en que, por causas evidentes de pacificación, van a convertirse en merindades y reorganizarán el territorio castellano.

   De esta época de los alfoces conocemos un documento fundamental, no sólo para la historia de Espeja, sino para la historia castellana medieval. Me refiero al tan nombrado "documento de los infanzones de Espeja". Este documento proviene del monasterio aragonés de San Juan de la Peña y, actualmente, conservado en la Biblioteca Nacional de Madrid.

   El documento en cuestión tiene una doble importancia. Por una parte, un gran valor histórico, en tanto hace una descripción de la organización administrativa de la época. Y por otra parte, es de un gran valor lingüístico pues, aunque está escrito en latín, ya se aprecia un avance importante hacia el español en ciertas formas gramaticales y ortográficas. Estudiado en profundidad por historiadores y lingüistas de la talla de Serrano y Sanz, Sánchez Albornoz, Menéndez Pidal y Ubieto.

   Ignacio Alvarez Borge, de la Universidad de León, ha hecho un fenomenal estudio del mismo que aparece recogido en las Actas de las II Jornadas Burgalesas de Historia, publicadas en mayo de 1.990.[12]

   El documento de los infanzones de Espeja está escrito sobre pergamino en letra visigótica y, aunque no está fechado, por los personajes que se citan debió redactarse hacia el año 1.030. En él se recogen las actuaciones del merino de Clunia en varios pueblos del alfoz y, aunque se denomina "de los infanzones de Espeja", se mencionan otros muchos pueblos y episodios.

   La primera parte del diploma está dedicada exclusivamente a Espeja y, aunque ya hemos dicho la importancia que tiene para la historia medieval, en este caso voy a hacer el comentario de los aspectos curiosos o más llamativos relativos a nuestro pueblo, aunque sin descuidar el aspecto histórico más académico.

   Al final de este capítulo insertamos la transcripción completa del diploma y ahora adelantamos la parte primera relativa a Espeja.

   "In tempore quod terra obtinuerunt comite Garcia Fernandiz et Domna Aba, ex inde eorus filius Sancio Garcianix, obtinuerunt in Espelia sua diuisa que pertinet ad Clunia, illa diuisa deniquenti profiliatione que profiliauit adillo comite Garcia Fernandiz et ad domna Aba, proinde intrauit incomitato; et illa diuisa de Annaia Didaz per que furauit .III. caballos et .I. homine et fuit se ad terra de mauros, proinde intrauit incomitato. Abolmondar Flahiniz et Abolmondar Obecuz habuerunt in terre intemptione per earum hereditates de Spelia, et fuerunt ad illo comite Garcia Fernandiz, et dedit eis suo homine fidele, per nomnato Tellu Barrakaniz et partibit eis eorum hereditatibus; et presit illa serna maiore per adillo comite; sic eas partiberunt illos infanciones de Spelia, quando transibit domno Sancio comite. Ipsos infanciones de Spelia abuerunt fuero per anutba tenere in Gormaz et in Oxima et in sancti Stefani; quando prenderunt ipsas casas mauros, mandauit domno Sancio comite que tenuissent ipsas anutbas in Karazo et in Penna fidele, quomo do totos infanciones faciebant, et non quesierunt infantiones de Spelia suo mandato facere. Proinde presot ille comite tota Spelia, et non eis laxabit nisi suas hereditatelias; et postobitus de illo comite domno Sancio, partiberunt se illos infanciones".

   Esta transcripción es la que de él hizo Menéndez Pidal en su libro Orígenes del Español. La primera vez que aparece en una publicación es en 1.912, recogida por Serrano Sanz en "Noticias y documentos históricos de Ribagorza hasta la muerte de Sancho Garcés (año 1.035)".

   Como ya he dicho antes la fecha del documento se puede fijar por las alusiones que hace a hechos o personajes. En él se menciona a los condes García Fernández y doña Aba (970-995), de cuyo tiempo recuerda la toma de Gormaz, Osma y San Esteban por los moros (983-994). Cita también al conde Sancho García o Garcés (995-1.017) hijo de los anteriores.[13]

   Antes de comentar lo que en el documento se narra vamos a intentar hacer una traducción a nuestro lenguaje actual.

   "En la época de ocupación de la comarca por parte del conde García Fernández y doña Aba, además del hijo de ambos Sancho García; obtuvieron en Espeja su divisa que se extiende hasta Clunia; esta herencia se obtuvo por profiliación que profiliaron al dicho conde García Fernández y a doña Aba, por tanto esas herencias pasaron al conde; y la herencia de Añaia Díaz porque robó tres caballos y un hombre y huyó a tierra de moros por tanto esta herencia también pasó al conde. Abolmondar Flaínez y Abolmondar Obecuz tuvieron pleitos por motivo de sus herencias de Espeja y recurrieron al conde García Fernández para que actuara de mediador, el conde les envió su hombre de confianza llamado Tello Barrakaniz y éste les repartió las heredades acabando con el pleito a cambio de la serna mayor que guardó para el conde; así las sernas y las viñas las partieron los infanzones de Espeja cuando actuó el conde don Sancho.

   Los propios infanzones de Espeja tenían la obligación de servir anubda en Gormaz, en Osma y en San Esteban, cuando ocuparon esos castillos los moros, mandó el conde don Sancho que le sirvieran esas anubdas en Carazo y en Peñafiel como hacían el resto de los infanzones. Mas no quisieron los infanzones acatar su mandato, por consiguiente el conde ocupó toda Espeja y tan sólo les dejó sus pertenencias más insignificantes y para cumplir esta sanción les envió su merino de Clunia y después de la muerte del dicho conde don Sancho los infanzones recuperaron sus heredades".

   Antes de interpretar el contenido del documento, ahora  que conocemos su tenor, será preciso aclarar aún más ciertos aspectos. Podemos considerar el documento como un registro de los derechos del conde en el territorio de Clunia, y la forma en la que el conde de Castilla accede a esos derechos. De igual forma, podemos adivinar cuál es la situación social en Espeja antes de que el conde obtenga esos derechos y bienes.

   J. Escalona, estudioso de este documento, afirma que Espeja formaría un pequeño alfoz dependiente de Clunia. No está suficientemente probado, aunque al ser Espeja centro de un territorio y cabeza de otras varias aldeas, unido a la existencia de los infanzones y su rebeldía para con el conde, nos dejan, al menos, serias dudas.[14]

   En el documento encontramos varios conceptos que merece explicar a los profanos. Por una parte, tenemos la figura de los infanzones. ¿Quiénes son?. En la evolución social de la villa de Espeja, desde su fundación, han surgido jerarquías posibilitadas por la situación bélica de la zona. Los infanzones son soldados con poco más que sus armas, caballo y alguna propiedad pecuaria. Sin embargo, gozan de algún privilegio jurídico que les acerca a una especie de hidalguía. Estos infanzones dependen de la autoridad militar del merino y, más arriba aún, del conde. Como súbditos del conde y en su condición de gentes de armas, deben pagar ciertas prestaciones, una de las cuales es el servicio de anubda que consistía en la vigilancia de castillos y fronteras. Estos infanzones, sobre las clases menores de Espeja, debían tener ciertos derechos no demasiado claros, así como ciertas potestades en el gobierno de Espeja y sus aldeas.[15]

    En el texto aparecen también conceptos como profiliación y divisa. La profiliación era una figura jurídica, por la cual los condes accedían a ciertos derechos y ciertas propiedades. A esos derechos y propiedades es a lo que se denomina divisa. La profiliación es un mecanismo de carácter feudal es, ni más ni menos, que la adopción del conde o del noble en cuestión por parte de un campesino pechero. Resulta paradójico, pero hay que entender contextualmente el fenómeno. Imaginemos las relaciones sociales de la época. La figura del conde como padre y protector de la comunidad campesina indefensa y su papel de señor de tierras y vasallos. Imaginemos ahora un campesino de Espeja sin hijos y sin herederos, ya anciano y con unas pequeñas heredades que van a quedar yermas a su muerte. Este campesino adopta por profiliación como hijo al conde, de tal forma que a su muerte sus propiedades pasarán al noble. Como el noble está en la escala social de los privilegiados, no sólo va a heredar unos bienes pecuarios, sino también gozará de ciertos derechos jurídicos sobre la aldea de Espeja y su territorio, o lo que es lo mismo, obtendrá en Espeja su divisa.

   El documento, en lo que se refiere a Espeja, relata las tres formas que el conde tenía para acceder a esta divisa: profiliación, pleitos y por delitos cometidos.

   Ya hemos visto cómo obtiene derechos por profiliación. En segundo lugar cómo el conde obtuvo heredades en Espeja por un delito cometido: Annaia Didaz[16] -primer espejano conocido en la historia- robó tres caballos y un hombre -¿esclavo?-[17] y se fue huído a tierra de moros. El documento no aclara si el tal Annaia es infanzón o pechero pero, de cualquier forma, todos los bienes que tuviera en Espeja pasaron a manos de García Fernández.

   En tercer lugar, el documento relata el pleito que enfrenta a dos infanzones Abolmondar Obecuz y Abolmondar Flaínez -segundo y tercer espejanos de la historia con un nombre propio de indudable influencia árabe-.[18] El conde actuará de mediador, no personalmente, sino a través de un hombre de confianza.[19] Resuelto el pleito, el conde se quedará con la serna mayor.

   Por último, el texto nos cuenta el desacato de los infanzones de Espeja. Estos infanzones tenían la obligación de prestar sus servicios militares en las fortalezas de Osma, Gormaz y San Esteban. Cuando estos castillos fueron ocupados por los moros (983), el conde ordenó que las anubdas se sirvieran en las fortalezas de Carazo -al lado de Salas de los Infantes- y Peñafiel. Por las razones que fueran, los infanzones se negaron y el conde, haciendo uso de su autoridad y a través de su merino de Clunia, confiscó todos los bienes de Espeja, dejándoles apenas pequeñas heredades para su subsistencia.

   Este último episodio es, si cabe, el más explícito de los derechos del conde -y su merino- sobre los bienes y personas de Espeja. Por una parte, indica una autoridad eminentemente militar, y, por otra parte, la capacidad del conde de impartir justicia en Espeja.

   A partir de ahora, las noticias sobre Espeja escasean y, como dije en la introducción, las fuentes documentales citan en muy pocas ocasiones a nuestro pueblo.

   Imaginamos que, una vez pacificada la zona del peligro moro, la vida de la aldea de Espeja seguiría adelante en lo económico, creciendo y multiplicando actividades y vecinos. Pero la importancia que le daba la cuestión militar y política va a pasar a un segundo plano con el alejamiento del frente de batalla.

   La segunda vez que encontramos una referencia a Espeja en la documentación data del año 1.048. En él, Fernando I, ya rey de Castilla y León, hace donación al Monasterio de Arlanza del Monasterio de Santa María de Retortillo con todos sus bienes, "[...] et in Spelia, Stipella cum suo toto directo [...] et molino en rivo d'Espelia...". Así pues, el Monasterio de Arlanza recibe un paraje o unas tierras que se denominan Stipella,[20] así como un molino en el río Espeja.

   Más adelante en el año 1.088, sale a la luz el documento del Concilio de Husillos, al que ya me he referido largamente al hablar del despoblado de Las Mesillas -Mesella-. Este documento tiene dos redacciones distintas pero del mismo año. El documento en cuestión traza los límites de las diócesis de Osma y Burgos a través de varias aldeas, pero no aclara a cuál de las dos diócesis pertenecen esas aldeas. En el año 1.108, el Papa Pascual II vuelve a redactar el documento y en él declara que Espeja y otras aldeas pertenecen a la diócesis de Burgos. En el año 1.109 vuelve a ratificar estos límites la cancillería papal.

   En 1.166, se produce la donación de la villa de Hontoria a Diego Petriz, en él aparece Espeja como punto de referencia, algo muy común en la documentación medieval "[...] domno Diego Petriz [...] unam villam quod vocatur Fontoria, et est iuxta Exepella et Arganza et Ravvanera [...]". Vemos como se dice que la villa de Hontoria está entre Espeja, Arganza y Ravanera.

   Más adelante, en el año 1.176, hay una donación al Monasterio de La Vid. En él vuelve a aparecer Espeja como lugar de referencia "[...] et unam hereditatem que dicitur Costa de Lago que est inter Espeia y Fontoriam [...]". En este documento se hace referencia a una propiedad en Costalago que, como ya he expuesto, era una población medieval que hoy en día es bastante difícil de ubicar. El 21 de septiembre de 1.217, el Papa Honorio III confirma al Monasterio de San Pedro de Arlanza la posesión de la iglesia de Mesella -villam de Mesiella-, también hace referencia a Costalago -villam de Costa de Lago-.

   Por último, para finalizar con estas referencias, conocemos un documento medieval de Silos que se perdió en 1.792, recogido por Dom Ferotin, en el que recoge la sentencia del arzobispo de Toledo en un conflicto que no merece la pena detallar. En él aparece como testigo García Gonsálviz de Espeja.

       DOCUMENTO DE LOS INFANZONES DE ESPEJA:

    In tempore quodterra obtinuerunt comite Garcia Fernandiz et domna Aba, ex inde eorum filius Sancio Garcianiz, obtinuerunt in Espelia sua divisa que pertinet ad Clunia, illa divisa deniquenti profiliatione que profiliauit adillo comite Garcia Fernandiz et ad domna Aba, proinde intrauit incomitato; et illa diuisa de Annaia Didaz per que infurauit .III. caballos et .I. homine et fuit se ad terra de mauros, proinde intrauit incomitato. Abolmodar Flahiniz et Abolmondar Obecuz habuerunt in terre intemptione per earum hereditates de Spelia, et fuerunt ad illo comite Garcia Fernandiz, et dedit eis suo homine fidele, per nomnato Tello Barrakaniz, et partibit eis eorum hereditatibus; et presit illa serna maiore per adillo comite; ita uero illas sernas per fecare et illas uineas per uindemiare sic eas partiberunt illos infanciones de Spelia, cuando transibit domno Sancio comite. Ipsos infanciones de Espelia abuerunt fuero per anutba tenere in Gormaz et in Oxima et in Sancti Stefani; quando prenderunt ipsas casas mauros, mandauit domno Sancio comite que tenuissent ipsas anutbas in Karazo et in Penna fidele, quomo do totos infanciones faciebant, et non quesierunt infantiones de Spelia suo mandato facere. Proinde presot ille comite tota Spelia, et non eis laxabit nisi suas hereditatelias; et mandabit illa suo maiorino de Clunia; et pos obitum de illo comite domno Sancio partiberunt se illa illos infanciones. De Torre Guisando, domno Guisando et don Kintla et don Gutierre et don Monnio fuerunt bassallos de illo comite Garcia Fernandiz; et mattarunt illos mauros in Zeruera, et fuerunt manneros; pro inde intrarunt earunt diuisas eicometato, et mandarunt illas suos merinos que Clunia tenuerunt; et post obitum de domno Sancio comite, partirunt illas infanciones. Zellaruelo de Gimara et uarrio de Fabone et alio uarrio in Piniellos .III. uilliellas, abent nomine Agsiuiellas, fuerunt de comite Garcia Fernandiz et de domna Aba et de domno Sancio comite, et mandarunt illas suos maiorinos qui Clunia obtinuerunt; et illos homines de ipsas uillas abuerunt fuero per totas illas labores depa latio de Clunia facere; et post obitum de domno Sancio comite, partierunt illas infanciones. Ualdelatas et Uilla de Zate fuerunt de uille de Tarasia; post obitum de domno Sancio comite, partiberunt ipsas duas uillas infanciones. Abdella de Uilla Zate nulla lingien za faciendo et adclamandose ad rege domno Sancio et ad maiorinos de Clunia, qui asi abuit uezato, mandauit Ruderico Godestioz ad suos merinos et predarunt illum, et prenderunt ei .CXXX. obes et .XVII. uobes. Uilla de Piniello et uilla de Uitlo et uilla de Frohela qui solent facere illas lauores de palatio de Clunia, tenet illas domna Tarasia. Illas hereditates de Fuenteauria, de domno Seuero, et suas casas fecit eas Ruderico Gudestioz palatios, et tenet sancti Ysidori monasterio de Clunia cum suas sernas et suas uineas et suo molino. Presit Ranales cum suas hereditates; presit illa deuisa de Didaco Alhastrez; presit tota Torreziella. In uilla de Scemeno presit ipsa hereditate de illo populatore, et ad sua socra dedit ea in prestamo. In Penna de Aranda illo uarrio decomite et suas sernas et uno monasterio que dicunt sancti Iohanis; inter illas hereditates de illo monasterio et illas de Penna de Aranda , .X. jugut de uobes arabant ibi, de anno ad anno. In torre de Abolmondar, suo uarrio; in Mercatiello, suo uarrio; in Trreziella, suo uarrio et suas sernas et suo molino. Toto isto tenet Ruderico Godestioz, qui a isto toto, dediez de illo comite Fernando Gundesalbiz us que obitum de illo domno Sancio, merinos qui in Clunia fuerunt illo eas mandarunt et ad Clunia feruierunt. In Arandiella illo uarrio de Albar Albariz Roderico Gudestioz tenet illo.

              A.H. San Juan de la Peña, num. 18  

2.4.3. BAJA EDAD MEDIA

Mientras todo esto ocurre, ha habido un cambio administrativo que va a afectar a Espeja. Ya hemos visto y comentado largamente acerca del alfoz como demarcación territorial de carácter puramente militar, pues bien, cuando la comarca empieza a verse libre de amenazas musulmanas, la administración territorial va a cambiar de modo y, en este caso, de lugar. A partir del año 1.038, cuando el último conde castellano, Fernando, ciña la corona real en León, los antiguos alfoces van a desaparecer poco a poco para crear un nuevo modelo administrativo que recibe el nombre de merindad. No quiere esto decir simplemente que los antiguos alfoces pasan a llamarse merindades, sino que hay una nueva y completa reorganización geográfica. A partir de ahora, el núcleo al que pertenecerá Espeja será la Merindad de Santo Domingo de Silos a todos los efectos administrativos y jurídicos. Esto va a continuar así hasta 1.653, año en el que Espeja asume el título de Villa. Pero esto es una cuestión que trataremos más adelante.

Durante la Baja Edad Media, Espeja pasa a ocupar un segundo plano y absolutamente nada sabemos de su evolución histórica[21]. Sin embargo, conocemos un documento valioso de carácter puntual que nos ilustra el panorama general de Espeja y sus aldeas en 1.352. Me estoy refiriendo, como no, al Libro de las Behetrías.[22] Este es un documento importantísimo para la historia de Castilla, que surge como un mecanismo de control fiscal. Mandado elaborar por Pedro I El Cruel; salieron sus contadores por todo el reino, aldea por aldea, con el fin de tomar nota de las prestaciones e impuestos que cada una de ellas pagaba. De esta forma conocemos, al menos en 1.352, los señores nobles que tenían derechos en Espeja.

    La transcripción del texto correspondiente a Espeja es la siguiente:

    Espeia con sus aldeas

    Este lugar es solariego de donna Vrraca, muger que fue de Gomez Carriello, e de fiios de Iohan Martinez de Leyua e del obispo de Osma e de Pero Royz Carriello e de Iohana Rodrigez de Torquemada e de la eglesia de Osma.

    [500v] DERECHOS DEL REY

    Pagan al rey monedas e seruiçios todos en vno.

    Pagan al Rey los uasallos del obispo fondasera.

    DERECHOS DEL SENNOR

    Lieua el obispo de los sus vasallos por infurçion en cada anno vna fanega de çeuada e vna fanega e seys marvedis.

    Dan cada anno por infurçion los vasalos de la eglesia de Osma a la dicha eglesia setenta maravedis e nueue fanegas de çeuada e veynte gallinas.

    Llieuan los otros sennores de cada vasallo suyo cada vno cada anno por infurçion seys maravedis.

    Las aldeas de Espeia son estas que se siguen:

        ORORAFES

        SANTO VENIA

        GUIIOSA

        LAS CABANNUELAS

        SANT ASENSIO

    Estas son pobladas.

            Yermas:

        LE DIGO

        PISANA

        PIEÇA

        LA UERCOLOSA

        EL ALDEA DE SUSO QUE LLAMAN FINOIOSA

            Estas son despobladas.

    En el texto podemos apreciar las enormes cargas fiscales que recaían sobre los pobladores de Espeja. Vemos que, con el paso de los años, cada vez son más los nobles e instituciones que han conseguido derechos en el pueblo. Vamos a enumerarlos: Doña Urraca[23], los hijos de Juan Martinez de Leiva, el Obispo de Osma, Pedro Ruiz Carrillo, Juana Rodriguez de Torquemada y la Iglesia de Osma. Cada uno de ellos como señores, y la iglesia de Osma como institución, cobran tributos de sus vasallos. En concreto, alguno de estos vasallos pagaría a más de un señor y, por supuesto, casi todos pagarán al rey y a la iglesia de Osma. En este caso, la iglesia es una institución con derechos y el obispo un señor con los suyos propios diferenciados.

   Aclararé dos conceptos: la fonsadera, que vemos que pagan los vasallos del obispo al rey, es un tributo que se paga en concepto de gastos de guerra. La infurción, es otro impuesto diferente que, en su origen, era en concepto de solares, de bienes inmuebles; una especie de contribución actual.

    Tambien ahora ocurre un hecho fundamental en la historia de Espeja. En 1.402, el Cardenal Pedro de Frías, obispo de Osma, funda en su término el Convento de Jerónimos de Espeja. La escritura de donación esta fechada el 2 de Septiembre de 1.402 y por ello tomamos esta fecha como la de su fundación. Sin embargo, un año antes y, por complacer al rey,[24] llevó algunos monjes a una ermita que se hallaba en el lugar con el título de Santa Agueda y allí mismo les construyó una modesta casa. Este fue el comienzo del insigne Convento de Santa María de Jerónimos de Espeja.

   Su fundador, el Cardenal Pedro de Frías, el cardenal bueno para unos y maldito para otros, fue enterrado en la catedral de Burgos, despues de su muerte ocurrida en Florencia -cumpliendo el real destierro- en 1.425. La lápida muestra el siguiente epitafio:

                        "ASPICE QUAM FRAGILE VITA MORTALICEN SIT.

QUI PREDIBUS HIC TERRITUR CARDINALIS HISPANIAE FUIT,

MONASTERIUM DE ESPEJA FUNDAVIT.[25]

OBIIT FLORENTIAE MCCCCXXV"                

    Que nadie se moleste en ir a Burgos a ver su lápida sepulcral pues, hoy en día, esta oculta y olvidada debajo del pavimento de principios de siglo que cubrió toda la iglesia.

    Una última noticia de esta Baja Edad Media proviene del año 1.462. Hemos visto como uno de los señores de Espeja a mediados del Siglo XIV es el obispo de Osma. En esta fecha, el obispo D. Pedro de Montoya hace un trueque con Juán Pacheco, marqués de Villena y mayordomo del rey Juán II, por el cual le otorga el señorío y jurisdicción de Espeja a cambio de las rentas de Requena que ascendían a 17.000 maravedíes.

 


[1] Nos referimos a la pervivencia inequívoca de los antiguos asentamientos romanos en época visigoda.

[2] Existen gran cantidad de madievalístas de reputada valía que han estudiado cada uno de estos procesos. Por citar algunos mencionaré a Sanchez Albornoz, Barbero y Vigil, Valdeón, Reina Pastor...

[3] MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. "Pueblos y alfoces burgaleses de la Repoblación". Valladilid, 1.987.

[4] Hasta ahora caracterizado por la vitalidad poblacional.

[5] MARTINEZ DIEZ, Gonzalo. "Libro Becerro de las Behetrías". Valladolid, 1.987.

[6] Esta antigua villa aparece citada en dos diplomas del Cartulario de Arlanza; el primero de ellos fechado en 1.213 -Costam de Lago- y el segundo en 1.217 -villam de Costa de Lago-.

[7] Despoblado en la década de los cuarenta. Aún hoy viven unos cuantos naturales de esta antigua aldea.

[8] Despoblado recogido por el profesor Martinez Díez. Yo no he hallado ningún resto ni he podido hallar referencias orales.

[9] Además de la referencia del Concilio de Husillos, encontramos un diploma del Cartulario de Arlanza, fechado en 1.217, que hace referencia a esta antigua villa: "villa de Mesiella".

[10] "Historia de Soria".

[11] "Historia de Soria"

[12] ALVAREZ BORGE, Ignacio. "La cuenca del Duero en la época de la repoblación. El alfoz de Clunia". Burgos, 1.990.

[13] ALVAREZ BORGE, Ignacio. Op. Cit.

[14] El razonamiento de Escalona no deja de tener una sólida base. En toda la zona adyacente tan solo Espeja es cabecera de una comarca en la que existen varias aldeas, dependientes de Espeja desde época medieval y, aún hoy manteniendo ese mismo grado de dependencia administrativa. Si esto fuera cierto en Espeja habría existido un centro de poder que explicaría la presencia de un "grupo" de infanzones con una categoría social privilegiada.

[15] No imaginar, ni por asomo, que estos infanzones puedan asimilarse a la figura y privilegios de lo que hoy conocemos como nobleza medieval.

[16] Yo entiendo que el delito cometido por este personaje fue la deserción y no el robo.

[17] Sobre la esclavitud en la Castilla feudal no hay ningún estudio pormenorizado. Puede también referirse a un siervo dependiente. En fin, que cada uno interprete a su antojo.

[18] A lo largo de los siglos X y XI se producen las principales manifestaciones del arte mozárabe. Esto indica un fenómeno de aculturación que va ser constante hasta el siglo XV. El gusto "moruno" va a hacer mella en el colectivo cristiano, incluso en los nombres propios.

[19] Tello Barrakaniz, a quien el documento denomina su "homine fidele".

[20] Luciano Serrano transcribe este nombre como Espejilla.

[21] A partir de aquí todo esta por hacer en cuanto al desarrollo ordenado y concienzudo de la historia de Espeja. No es que la documentación escasee, lo que ocurre es que Espeja, como entidad, deja de aparecer en la documentación general que es en la que hemos basado el espíritu de este trabajo. Las noticias sobre nuestro pueblo existen, con seguridad numerosas pero de caracter inédito; repartidas por Archivos Generales, Biblioteca Nacional, Archivos Parroquiales y Archivos particulares. Ahí estan esperando que algún ocioso con un poco de empeño, mucho de paciencia y más todavía de amor al arte, decida hartarse de polvo y añada un par de dioptrías a los ojos para sacar a la escena del mundo los testimonios escritos de la vida de Espeja desde la Edad Moderna.

[22] Llamado Libro Becerro de las Behetrías; la denominación  "becerro" hace referencia al tipo de encuadernación en piel de ternera.

[23] No es la reina, hermana de Alfonso VI, famosa por la defensa heróica de Zamora, sino una señora noble.

[24] LOPERRAEZ CORVALAN, Juán. "Descripción Histórica del Obispado de Osma" 1.788.

[25] Grande debió ser la devoción del Cardenal hacia el convento pues, en su epitafio, quiso dejar constancia de la autoría de su fundación.