Historia de La Villa de Espeja y sus cosas notables
  1. Introducción
  2. Evolución Histórica de la Villa de Espeja
    1. Prehistoria
    2. Espeja Prerromana
    3. Roma
    4. Edad Media
    5. Edad Moderna
    6. Edad Contemporánea
    7. Apéndice: Censos de Población
  3. Curiosidades
  4. Manifestaciones Artísticas
    1. El Convento de Jerónimos
    2. Las Iglesias Parroquiales
    3. Imaginería
  5. Bibliografía

2.- Evolución Histórica de la Villa de Espeja

2.3.   ESPEJA  ROMANA

    La conquista romana de la península, iniciada en el año 218 a. de C.. irá lentamente progresando, únicamente frenada por las guerras celtíberas (protagonizadas por Numancia) y que tiene culminación con la caída de esta ciudad en el año 133 a. de C.. A partir de aquí la conquista pasará a convertirse en romanización.

    Romanización y explotación de recursos que puede ser estudiado también desde el punto de vista de las comunicaciones. Sabemos que las canteras de mármol de Espeja y Espejón[1] fueron ampliamente explotadas por los romanos;  innumerables restos de este material noble pueden encontrarse en Clunia y Uxama, la mayor parte de las veces formando parte, como revestimiento de lujo, de edificios públicos y religiosos. Nada dicen las fuentes clásicas de una vía o ramal que enlazara con las famosas canteras. Tampoco existe ningún vestigio material y, sin embargo, resulta evidente que debió existir un camino que pusiera en contacto el lugar de la explotación con los centros de consumo (Clunia, Uxama).

    José Antonio Abasolo,[2] apunta la posibilidad de que un camino antiguo cruzara las proximidades de las canteras por el actual camino de San Ajenjo y de ahí a Navas del Pinar y Hontoria.

    Otra hipótesis de Tomás Mañanes y José María Solana Sainz,[3] apoyada en estudios de documentación medieval, sería la existencia de un camino antiguo recto entre Clunia y Calatañazor (Voluce), de posible origen romano. Este supuesto camino pasaría muy cerca de Espeja y sus canteras.


  
Una tercera hipótesis, basada en la intensa romanización del valle del Ucero, sería la existencia de una vía de comunicación que desde Uxama tomara dirección norte por el valle del Ucero hasta la cuesta de La Galiana, y desde allí se bifurcaría saliendo un ramal hacia Cantalucia -canteras- y, otro por el Cañón del Río Lobos hacia Espeja y Espejón.[4]

    Nos parece segura la existencia de alguna, o varias, de estas vías por dos razones. La primera de ellas, ya expuesta, la existencia de canteras de segura explotación en época romana, y la segunda, la intensa romanización de la comarca cercana a Espeja, evidenciada en los diversos yacimientos con abundante material romano.

    En el término municipal de Espeja se reconocen hasta cinco despoblados[5] con material romano. La naturaleza de éstos no está demasiado clara, pues la mayoría de ellos han estado poblados hasta épocas muy posteriores, apareciendo el material romano típico (sigillata, pondus, tégula...) mezclado con cerámica medieval de cronologías mucho más adelantadas. Lo más seguro es que sean restos de poblamientos rurales de poca entidad, vicos romanos[6] sin llegar a la categoría de villas.

     Vamos a pasar a la exposición detallada de cada uno de los yacimientos.

    a) Los Casares: Despoblado en el término de Espeja de San Marcelino, 1.600 metros a Este Sureste, unos 200 metros a la izquierda del río espeja y unos 100 metros a la derecha del camino de Espeja a Hinojar del Rey, en el pago llamado hoy Los Casares.

    Como ya he comentado anteriormente, este yacimiento evidencia un poblamiento bastante prolongado con abundante material medieval.

    Se encuentra el poblamiento de Los Casares en una terraza baja del río Espeja, muy próximo a él, en terreno aluvial llano y en fértil vega de buena tierra. Su extensión es muy escasa no superando la media hectárea, sin embargo la densidad de material en superficie es notable.

    Se pueden distinguir en Los Casares dos zonas perfectamente diferenciadas. Por una parte, el yacimiento en sí, cuyo emplazamiento es el anteriormente citado. Por otra, la necrópolis a unos 200 metros del primero en dirección Este Sureste en terreno más elevado, al otro lado del camino de Espeja a Hinojar del Rey. En esta segunda zona, aún hoy, se aprecian abundantes restos óseos humanos.

    El material recogido en superficie es muy numeroso, aunque la mayor parte de escasa significación. La cerámica es muy abundante, apreciándose una mayor densidad de restos medievales. Los fragmentos de terra sigillata, aún siendo poco numerosos, resultan bastante interesantes, la mayor parte de ellos de paredes lisas y con el esmalte muy deteriorado debido a los rigores climáticos de la zona. Aparece también gran cantidad de material constructivo como trozos de tégula, enlosado, ladrillo etc. No se ha encontrado ningún objeto metálico, aunque aparece gran cantidad de plomo fundido.[7] También, se han hallado algunos fragmentos de vidrio[8] y una lucerna bastante bien conservada.

Material:

    Ha sido recogido en prospección, es decir, en superficie. Ya he apuntado antes, de forma general, los objetos que predominan; ahora se trata de detallar alguno de los más llamativos.

    Lo más abundante es la cerámica de varios tipos y cronologías:

            I)Cerámica romana: En el mundo romano se emplearon fundamentalmente dos tipos diferentes de cerámica: común y terra sigillata. La más significativa es la segunda por ser la que ofrece más aspectos decorativos que permiten aventurar una cronología. Se hacía a molde y, por tanto, en serie; había lugares específicos para su producción (alfares) en todas las ciudades de cierta entidad: Clunia, Uxama, Rauda.... Se empleaban arcillas muy depuradas y se enriquecían con un barniz rojo brillante. Esta cerámica se empleó como menaje de lujo, sólo para uso y disfrute de algunas familias patricias.

    Veamos a continuación algunos ejemplos de decoraciones encontradas en Los Casares (la mayoría de los fragmentos no tiene decoración o esta irreconocible, así que hemos escogido los más expresivos).

    Destacamos también la sección de algún borde de vasija pues, al igual que los elementos decorativos, son también seña de identidad y constituyen por tanto una información valiosa.  

    Todos estos motivos de decoración corresponden a un tipo de terra sigillata de origen español y por tanto denominada "hispánica" y de cronología tardoromana (siglos II y III).

   El otro tipo de cerámica romana es conocida por "común", es de factura más tosca y material más burdo; empleada en la cocina y en las mesas más humildes, no suelen tener decoración y por tanto su estudio es difícil.

            II) Lucerna: Encontrada hace unos años por un vecino de La Hinojosa. Este utensilio servía a modo de candil de barro cocido y su combustible habitual era aceite. Comunmente estaban decoradas en la parte superior, contrariamente ésta que nos ocupa es de paredes completamente lisas, a cambio presenta un estado de conservación impecable.

              III) Cristal: En la necrópolis se halló un fragmento de cristal de color azul celeste. Por su forma parece ser el pie de una copa ritual o de un vaso de ungüentos.

              IV) Material constructivo: Ya dije anteriormente que aparecen los propios de la arquitectura romana: fragmentos de tégula (teja romana de gran superficie y de forma plana); ladrillos y losas de arcilla cocida; abundante plomo derretido (los romanos emplearon frecuentemente este metal en la construcción de tuberías); también se halló un quicio de puerta con la impronta del gozne.

   b) Santovenia: Despoblado en el término de Espeja de San Marcelino a 3.100 metros al S.E. de la villa, en la ribera derecha del río Pilde y lindando con el mismo a 150 metros aguas arriba del puente por el que cruza el río la carretera de Orillares a Muñecas.

    Al igual que el anterior se sitúa en terreno aluvial, en una terraza inferior del río Pilde. Característica común es también el hecho de encontrarse material medieval en abundancia e incluso moderno.      

    El Libro Becerro de las Behetrías recoge este lugar como una aldea poblada perteneciente a Espeja. En 1402, se produce la fundación del Convento de Santa María de Jerónimos de Espeja y, como una aldea dependiente, entre otras, aparece Santo Bernat que bien pudiera ser Santovenia. Esta pervivencia del poblamiento puede perfectamente cotejarse con los materiales hallados en superficie.

     El actual yacimiento aparece cortado por la  carretera de Espeja a Muñecas y en ese corte puede apreciarse el arranque de un muro de mampuesto unidas sus piezas con argamasa. 

    El material cerámico es abundante, al igual que en Los Casares, y variado. Apreciamos algunos de tradición celtíbera,[9] restos de terra sigillata, fragmentos de ladrillo y teja romanos, un pondus de telar perfectamente conservado y un fragmento de Sigillata sudgálica.[10]

            Material:

    Es también material de prospección y, como en el caso anterior, lo más abundante es cerámica. Se han recogido fragmentos se material constructivo, por no repetir no los voy a mencionar.

            I) Cerámica romana: Nos ceñimos a la descripción de los motivos decorativos en la terra sigillata:  

            II) Pondus: Un pondus es un objeto troncocónico de arcilla cocida que los romanos empleaban como pesa en los telares. Es decir, se ataba a los hilos guía para que estuvieran tirantes. El encontrado en Santovenia presenta una buena conservación, por lo demás es el pondus típico.

   c) El Ortigal: Despoblado en el término de Guijosa, 1.600 metros al Oeste en la misma divisoria municipal con Quintanilla de Nuño Pedro, a la derecha y lindando con el río Pilde, en el pago llamado Ortigosa, Ortigal u Ortigalera.

     En este yacimiento aparece material romano aunque, como en los casos anteriores, el poblamiento fue continuo hasta época medieval. En el Libro Becerro de las Behetrías de 1352 aparece como aldea yerma de Espeja y citado como La Vercolosa.

   Situado en una terraza inferior del río Pilde, el yacimiento no es de gran extensión. Por el emplazamiento y el tamaño es casi seguro que corresponde a los restos de un vico romano de iguales características de Los Casares. Esto reafirma la teoría de la pequeña explotación rural dentro del ámbito económico de Clunia; las vegas de cierta riqueza agrícola estaban sembradas de estas pequeñas explotaciones. Esta situación daba lugar a un tipo de relaciones sociales dentro de estos vicos, caracterizadas por la existencia de tres estamentos perfectamente diferenciados: la familia terrateniente, patrono o dominus; los siervos semilibres o colonos y, por último, los esclavos casi siempre empleados como servidumbre doméstica.

   El vico en sí mismo eran las construcciones que alojaban todo este entramado económico y social que hemos descrito. En él estaría la "domus" del señor -de menor entidad que en el caso de una villa-; los pequeños alojamientos de los colonos y las estancias de los esclavos. Por último, dentro del vico, se encontraban tambien edificaciones de caracter puramente funcional como graneros, establos, fragua,...

   En El Ortigal se aprecia abundantísimo material: predomina el constructivo con gran densidad  de teja curva y tegulae con las típicas improntas digitales. También aparece en superficie fragmentos de cerámica romana -común y sigillata- y, escasamente fragmentos de cerámica medieval.

   De todos los restos recogidos tan solo uno presenta decoración muy simple, el resto son de paredes lisas, en algún caso, con pequeñas acanaladuras alrededor de los bordes de los vasos.

   También se ha hallado algún fragmento que, por el tipo de pasta, color, grosor de la pared, pudiera corresponder al tipo Clunia ya citado.

   El hallazgo más interesante es un pequeño fragmento de pared estucada con restos de pintura al fresco: sobre un fondo ocre una raya blanca.[11]

Material:  

  d) El Berral: Despoblado en el término de La Hinojosa, a 1.600 metros al Sur Sureste y lindando con el río Espeja, 400 metros aguas abajo del encuentro de los ríos de Espeja y La Hinojosa.

   La tradición popular recoge la existencia de una aldea en este pago y le da el nombre de Berral. No he hallado más que fragmentos aislados de cerámica medieval, sin embargo, hace años, ejecutando labores agrícolas se halló un fragmento de basa romana donde se aprecia perfectamente la talla.

    e) Mesella: A 3000 metros al Noreste de la villa de Espeja , y en su término, a 100 metros del camino forestal a Navas del Pinar, muy cerca de la divisoria de Hontoria del Pinar al lado de la sierra.

   El concilio de Husillos,[12] celebrado en 1.088, debatió largamente acerca de los límites geográficos entre las diócesis de Osma y Burgos,[13] de ese concilio emanó un documento que trataba de establecer los límites con el consenso de todos los conciliares. Se trazó una divisoria que atravesaba varias villas y lugares y quedó reflejada de la siguiente manera: "...determinare parrochias eorum ut a fine Canatanazore, et de Murello, et Argança, et castri quod dicitur Mesella, et castri quod dicitur Spega, et a villis que dicuntur Congosto et Buezo...". Lógicamente se está tratando de definir una línea referenciada con lugares geográficos de la época. Pues bien, parece ser que en 1.088 entre Arganza y Espeja hubo una población llamada Mesella. El pago al que nos venimos refiriendo es conocido como Las Mesillas en la actualidad. Así pues, es mucho más que probable que la antigua Mesella del documento conciliar estuviera ubicada este paraje.

   En este despoblado se ha hallado un pondus de telar de forma completamente aislada.         

  Entre los objetos y hallazgos aislados citaremos los siguientes:

              a) Capitel del rollo de Hontoria: En el rollo de la villa de Hontoria del Pinar (Burgos) se empleó como un sillar más un capitel corintio romano que la tradición popular hace proceder de Espeja.[14]                 

            b) En el muro sur de la iglesia a una altura de dos metros se deja ver un sillar de muy pequeño tamaño con restos de epigrafía romana.

            c) En la fachada principal de una casa particular de Espeja se exponen, como decoración, un par de basas romanas en perfecto estado.   


[1] Más tarde denominado "jaspe".

[2] ABASOLO, José Antonio. "Comunicaciones de época romana en la provincia de Burgos". Burgos, 1.975.

[3] MAÑANES, Tomás y SOLANA SAINZ, José María. "Ciudades y vías romanas de la cuenca del Duero". Salamanca, 1.985.

[4] "Historia de Soria"

[5] Los Casares, Santovenia, Berral, Mesella y El Ortigal.

[6] La arquelogía romana define vico (vicus) como un asentamiento de caracter rural, dedicado fundamentalmente a la explotación agrícola. La diferencia con una villa estriba en su menor extensión y entidad.

[7] El plomo es un material muy empleado en el mundo romano, con él se confeccionaban diversos tipos de recipientes, adornos personales y, lo que es más importante, se empleó también para construir cañerías para la conducción del agua. El hecho de encontrarse en este yacimiento indica la certeza de un incendio destructivo que acabó con la actividad del vico ya que éste plomo se encuentra fundido y deformado.

[8] En la necrópolis.

[9] Me refiero a un tipo de cerámica conocida como "tipo Clunia" caracterizada por tener una coloración más clara y decoración pintada en tonos oscuros; presenta asimismo paredes más finas que la sigillata.

[10] El estudio de la cerámica Terra Sigillata se hace atendiendo a su lugar de procedencia; así podemos hablar de sigillata hispánica, itálica o gálica, cada una de ellas con unas características específicas que las diferencian. En España abunda la hispánica (en buena lógica) pero también encontramos vasijas importadas como es el caso de este fragmento de Santovenia.

[11] La pintura al fresco y el mosaico son dos manifestaciones artísticas muy comunes en las mansiones romanas.

[12] Provincia de Palencia.

[13] Durante la Alta Edad Media el Obispado de Burgos y los prelados que lo dirigieron, pusieron en práctica una política expansionista encaminada a engrandecer y extender su dominio a costa de otras diócesis limítrofes. Esta política fue propiciada por la situación confusa que atravesaba la comarca a causa de la dominación musulmana y la permanente situación de beligerancia. Este estado de desorden afectaba también a los límites entre diócesis. El concilio de Husillos se convocó por el afán del Obispo de Osma y su aliado Arzobispo de Toledo de recuperar todos aquellos territorios que en justicia les correspondían y que se hallaban en manos del cabildo burgalés.

[14] ABASOLO, José Antonio. "Carta arqueológica de la provincia de Burgos, Partido judicial de Salas de los Infantes". Burgos.